1 P.M.
Mira que angustiados los dedos
Los dedos que se pasean por la mesa
Junto al café y el cenicero
Se pasean, se tocan con los tuyos
Juegan a ignorar el camino
Distraídamente toman la cuchara para agitar la taza casi vacía
Se hacen tontos y toman un cerillo y buscan astillas de cera
Raspan en la lija y crean la llama
Se agitan en el aire y luego entierran el cerillo entre las cenizas
Agarran la taza y la llevan a los labios
Está fría la taza
¿Verdad que la mesa no es la correcta?
Qué va, si las bocas hablan de una película mala y a los dedos no les importa un carajo
Están húmedos y llenos de ansia
Por eso arrugan el cigarrillo que va a medias
Los dedos están inquietos y hacen como que arrancan pasto inexistente
O los tuyos que atrapan la cuchara y hacen como su fuera un varita y estuvieras haciendo un hoyito en la tierra
¿Verdad que pareciera más temprano?
Pensar que pasa de la una
Y los dedos tontos que no atinan como prendar a los tuyos
Las uñas golpean la tabla imitando el galopar de los segundos
Se elevan y arañan piel inquieta
Dedos tontos
No saben cómo emboscar a los tuyos
Qué suerte que tus dedos se quieran someter un poco
Pensar que es tan tarde
Los dedos tiemblan pero logran acomodarse para pedir la cuenta
Vuelven triunfantes a tus dedos y los rosan como si dieran un beso
Qué ingenuos…
Bueno que ahora le corresponda a las manos seguir el camino