miércoles
Hojas de cristal
La fragilidad tiende a ser tan profusa últimamente.
El cristal llama a la sangre con su tintineo indeleble a los ojos del espíritu. Entonces se pierde la consciencia y parecen remotas las tardes de café y garabatos en algún lugar (de) Bajo el tiempo. Quiero recordar el buen viento que hacía en ese lugar de otoño, pero no puedo y sólo me queda el resabio de caramelo fino que saboreaba de vez en vez antes de atarme al humo. Las manos mentirosas de los juegos; la soledad suele ser buena para guardar secretos. Leía cartas y la tinta era tan dulce en aquellos momentos. Era peligroso sentarse frente al fuego; las pequeñas brujas amenazaban con robar la mirada por largas horas hasta que todo se volviera un sinsentido. Tiempo pasa antes de que el cristal se seque y deje volver a caminar.
viernes
Ya hace tiempo...
Es tarde y volverá el sol y el sueño. Ya hace tiempo que no duermo y no sueño. No he tenido la necesidad, puesto que hay una imagen antes de cerrar los ojos. Es tarde y debería dormir, pero me hacía falta volver a sentir los ladridos de madrugada y los gallos asentir los guiños de luz. Ya es tarde y quiero soñar. Quiero volverme a contar la historia de cómo llegué a la montaña.
La Más Pequeña Montaña
Busqué demasiado el silencio hasta que encontré tu voz
Espinada, quebrada, descobijada y delicada
Viviendo a la sombra de su propia sordera incauta
Reacia de tu propia dulzura
Decidiste callar y sólo delatar tímidos instantes
Cuando mi voz se hartaba de llamar a la tuya
Y reinaba tu mirada calmando el vacío
Lacerando el viento que nos rodeaba
Descifrando lo más sagrado dentro de mí, de la tierra y de tu figura.
Entonces entendí tus ritos de tarde
Difícil secreto de mirada cortada que cubre la miel
Alcancé tu necesidad de arrojarte lejos
Desangrarte en mis manos que son tuyas
Pero rechazabas sin entender mi ofrenda
Negabas mi sacrificio para poder ser tormenta
Te negaste a ser dueña amansada
Preferiste ser ninfa en el bosque
Y yo te pedía Afrodita.
Tiempo después te encadenaste a la palabra
Así pude verte desnuda y selenita
Tenías ojos de fuego en medio del océano
Llena de toda emoción, de cuentos sinceros que dictaba mi tinta
Hallándome igual, dibujado en prohibición de la lengua
No pude decir nada fundamental para el MOMENTO
Tu cuerpo yecto
Conticinio trágico y doloroso de mi alma
No pude evitar que pasara el tiempo
Y todo se volvió un cálido lamento.
Aguda sospecha de gemidos anteriores
No te detallaban a ti misma
Eras duda y eras marea
Sabiéndote mujer efímera
Criatura bella de ensueño y muerte
Cargando tu errores hasta la cima de la más pequeña montaña
Sísifo y Eurídice
En tu piel grabados como tu destino
Sin imaginarte feliz
Ni creerme Orfeo.
Ahora estás remota y sólo me queda la espera
Sangro y lloro arena
Paciente porque debo volver
Y tú estarás a la orilla del charco
Y sabré nadar y hundirme
Regirá sobre mí aquel sentimiento de ternura y necesidad
Lograré herirte en mi propia carne
Entonces tú también serás de arena
Y cada grano será horizonte y música
Y no vendrá el hambre de los leones.
miércoles
¿Qué hace un cigarrillo sin encender debajo de la cama?
Recién despertando a las tres horas y mierda para que llegue la media noche. Otra media noche. Quizás es resplandor incauto al momento en que todos abrimos los ojos. Hoy es miércoles, o no hay café mediocre o será café "de olla" hecho en pocillo a falta de microondas. El radio ayudaría en momentos así, pero hace tiempo me convencí de que es lo mismo siendo diferente. Total, aquí ni hay buena señal. Será por eso que seguimos yendo al templo, a la mera y sus antenas en forma de "t" nos harán escuchar algo en la cabeza. Algo que no haya dicho un borrachín (nótese la intención de menosprecio) que hace lo que quiere con el pueblo ignorante. Quizás no sea en la cabeza donde se tiene que escuchar... más bien en los bolsillos. Sí, se escuchará un eco cavernario por todo el dinero que ya han tomado.
Pura frustración por el cigarrillo tan alejado... quizás sea una pluma. Mejor voy y compro un atado, así la esperanza y frustración quedará para después. Ni idea de por qué esto.
domingo
Ya casi es lunes
Cómo se me antoja que vuelva a ser lunes. Lo malo es que este lunes no será igual que el pasado... quizás sea mejor; quizás sea más caluroso. Espero tener los veinte mares para que me bañen en paz. Aunque hay dudas(,) a la una de la tarde(,) me siento seguro.
1 P.M.
Mira que angustiados los dedos
Los dedos que se pasean por la mesa
Junto al café y el cenicero
Se pasean, se tocan con los tuyos
Juegan a ignorar el camino
Distraídamente toman la cuchara para agitar la taza casi vacía
Se hacen tontos y toman un cerillo y buscan astillas de cera
Raspan en la lija y crean la llama
Se agitan en el aire y luego entierran el cerillo entre las cenizas
Agarran la taza y la llevan a los labios
Está fría la taza
¿Verdad que la mesa no es la correcta?
Qué va, si las bocas hablan de una película mala y a los dedos no les importa un carajo
Están húmedos y llenos de ansia
Por eso arrugan el cigarrillo que va a medias
Los dedos están inquietos y hacen como que arrancan pasto inexistente
O los tuyos que atrapan la cuchara y hacen como su fuera un varita y estuvieras haciendo un hoyito en la tierra
¿Verdad que pareciera más temprano?
Pensar que pasa de la una
Y los dedos tontos que no atinan como prendar a los tuyos
Las uñas golpean la tabla imitando el galopar de los segundos
Se elevan y arañan piel inquieta
Dedos tontos
No saben cómo emboscar a los tuyos
Qué suerte que tus dedos se quieran someter un poco
Pensar que es tan tarde
Los dedos tiemblan pero logran acomodarse para pedir la cuenta
Vuelven triunfantes a tus dedos y los rosan como si dieran un beso
Qué ingenuos…
Bueno que ahora le corresponda a las manos seguir el camino
jueves
El zahorí, la arena y el río
No puedo decir que para mí haya sido el abismo.
Tampoco puedo decir que me ha alcanzado la luz.
No puedo decir que soy un iluminado ni que mi vida se ha perdido o se ha guiado.
Puedo decir que quedará un vacío...
Se recuerda el licor no el vaso.
Quiero dejar ésto en memoria de Álvaro René, compañero en los arcanos que encierran las palabras y con quien me hubiera gustado compartir más. Que te vaya bonito a donde vayas.
No es golpe directo pero si ayuda a marear...
El zahorí, la arena y el río
Tampoco puedo decir que me ha alcanzado la luz.
No puedo decir que soy un iluminado ni que mi vida se ha perdido o se ha guiado.
Puedo decir que quedará un vacío...
Se recuerda el licor no el vaso.
Quiero dejar ésto en memoria de Álvaro René, compañero en los arcanos que encierran las palabras y con quien me hubiera gustado compartir más. Que te vaya bonito a donde vayas.
No es golpe directo pero si ayuda a marear...
El zahorí, la arena y el río
Mi boca de arena tiene resabios de desierto
Se deshace y se desgarra ante el canto del río
Y con sus mentiras vuelve a saciar la sed de mis ojos.
Una mentira vale más que cien verdades forjadas en llamas azules e insípidas…
Mi boca de arena quiere besar la verdad
Pero no encuentra palabras para conquistarla y sólo desquita su pasión
Con parras calcinadas y efervescentes.
Recuerdos inescrutables de contento y consciencia de estrellas, que todo lo ven y todo lo olvidan.
La cánula incipiente derrama fragancia pulcra y fresca
La fragancia rechaza las flores porque se marchitan y se entregan al solar;
Se entregan desesperadas por volver a ser parte de la cosecha
Mi boca de arena se incendia y quiere beber pecados para calmar la sed
Pero los sorbos son en vano y las gargantas se desgarran en tímido grito incandescente
Que deja libre el camino para que el humo nos sofoque
Escamas de piedra bloquean el río y deja de ser escuchado
Pierde los ojos y se aferra a la fermentación que no le corresponde
Retira los cuerpos cadenciosos y vuelve a ser río estancado
En el que el zahorí perecerá sin saber que el agua es veneno irresistible de la muerte
Si hay esperanza debe ser como el humo, elevarse y desvanecerse hasta ser imperceptible
Porque necesita fundirse con los arcanos y el inconsciente
Besa mi boca de arena y siente como cada párpado agonizante está indeciso entre abrirse y cerrarse
El zahorí mira el suelo y rechaza el horizonte esperanzado en merecer el cielo.
sábado
Las cartas
Jugar a las cartas y apostar es perder la cordura.
Quizás las cartas no sobreviven al calor de tus manos.
Quizás las cartas no sobreviven al calor de tus manos.
Bocanada de reliquia
La culpa resuena en los pasos que me siguen y me desgarran
Juega a soñarte y volverte mujer en las sombras
Sólo tus miradas me hacen dar cuenta del páramo que nos rodea y me hacen escarbar en los silencios y muecas de arcilla
Los labios salados entrevén la bocanada de reliquia, tragos de arcilla
Infusiones de un vaho de sangre seca y petrificada en tu piel como tinta de ensueño
La ínfula de memoria de aquel ser extraño e impertinente
Clamo nombres ajenos a ti
Los números remueven la cordura, se apiadan de la noche y se mofan del licor en los dedos
Las cartas no llegan y no se apiadan de mis manos de ceniza
Una voz se escapa de tu garganta de vez en vez sólo para expulsar la incertidumbre del después
Busco paraíso en tus infiernos, quieto, ofuscado y enfurecido ante la penumbra que no espantas
Enterrado en la sal no puedo caminar y no puedo alejarme ni acercarme, ni huir, ni implorar, ni gritar sin escaldar el corazón
Busco paraíso en tus infiernos tan distantes de mis manos y de mis ojos
Hoy es de esos días
Los días pasan y no sé a dónde pasan. Son hormigas (los días)que perdieron en camino cuando dios hizo un circulo que las rodearon. Son días extraños que coinciden con los días extraños. A ver si un día de estos...
jueves
Intento de soneto al coctel que ya se inventó pero todavía no tiene nombre
Ya se dejaba venir la noche. Se veía venir. Cerré los ojos.
Como ósculos rabiosos al amanecer
Deja que el agua se beba a sí misma
que calme la sed de tu sangre que hierve
Que quien se destaja en granos de nieve
Es alimento de la noche misma
Vuelve a ser cifra, obstinada brisa
de un reino sin dios del cual se reniegue
Mezcla sangre y licor y hazlos relieve
dentro de la piel que sigue prohibida
Todos tus jugos son parte del coctel
Que se derrama en la mesa, cual humo
que dejó derramar algún día Razel
Vuelves a ser la luz que yo consumo
Aquella que iluminó antes a Babel
La cual aún se enciende cuando te fumo
Como ósculos rabiosos al amanecer
Deja que el agua se beba a sí misma
que calme la sed de tu sangre que hierve
Que quien se destaja en granos de nieve
Es alimento de la noche misma
Vuelve a ser cifra, obstinada brisa
de un reino sin dios del cual se reniegue
Mezcla sangre y licor y hazlos relieve
dentro de la piel que sigue prohibida
Todos tus jugos son parte del coctel
Que se derrama en la mesa, cual humo
que dejó derramar algún día Razel
Vuelves a ser la luz que yo consumo
Aquella que iluminó antes a Babel
La cual aún se enciende cuando te fumo
viernes
Me alegró un día
El otro día pendejeaba en interne' como siempre y llegué a una página bastante buena.
http://www.cinismoilustrado.com/
El espíritu de los cínicos es como se presenta el contenido. Yo tenía una novia que me llamaba cínico a cada rato. Al principio negaba serlo, después lo reafirmaba con orgullo, y ahora dudo serlo aunque no me molestaría ser un cínico si ser cínico implica llevar ese espíritu. Que lo disfruten, les dejo una imagen que saque de la página.
http://www.cinismoilustrado.com/
El espíritu de los cínicos es como se presenta el contenido. Yo tenía una novia que me llamaba cínico a cada rato. Al principio negaba serlo, después lo reafirmaba con orgullo, y ahora dudo serlo aunque no me molestaría ser un cínico si ser cínico implica llevar ese espíritu. Que lo disfruten, les dejo una imagen que saque de la página.
domingo
Hablando de ojos
¿Los ojos son en realidad la ventana del alma? Es posible. No importa cuando no se quiere ver. Un cigarrillo sin copas en una ventana frente a un árbol y me pierdo por instantes. Regreso y busco una pluma y le hago un hoyo al cuaderno.
Un cuaderno con un hoyo en la mitad es poco más que adecuado... Como una almohada de piedra que queda perfecta con una cabeza dispuesta a dormir y no tiene sueño.
Así masomenos son los ojos que olvido abrir.
De los ojos
Las hojas tienen ojos
Yo les hice los ojos
Tomé un cigarrillo y las perforé con su calor
Le hice ojos a las hojas
Jugué a ser dios
Todo lo quiero ver a través de mis objetos
Quebré una ventana
Tomé una piedra y le hice un ojo
La ventana es un alma y necesitaba un ojo
Derramó sangre sólida y transparente
Lágrimas de arena
La arena no tiene alma
Sólo es un puñado de granos
Y cada grano carece de conciencia
No tiene ojos y está solo
No sabe qué es lo que toca
No puede ver al grano compañero
Es ceniza que no muere
Como no tiene alma no necesita morir
Si no muere es como si no viviera
Si no vive no necesita ojos
Smoke On The Darkness by ~perrockero on deviantART
Un cuaderno con un hoyo en la mitad es poco más que adecuado... Como una almohada de piedra que queda perfecta con una cabeza dispuesta a dormir y no tiene sueño.
Así masomenos son los ojos que olvido abrir.
De los ojos
Las hojas tienen ojos
Yo les hice los ojos
Tomé un cigarrillo y las perforé con su calor
Le hice ojos a las hojas
Jugué a ser dios
Todo lo quiero ver a través de mis objetos
Quebré una ventana
Tomé una piedra y le hice un ojo
La ventana es un alma y necesitaba un ojo
Derramó sangre sólida y transparente
Lágrimas de arena
La arena no tiene alma
Sólo es un puñado de granos
Y cada grano carece de conciencia
No tiene ojos y está solo
No sabe qué es lo que toca
No puede ver al grano compañero
Es ceniza que no muere
Como no tiene alma no necesita morir
Si no muere es como si no viviera
Si no vive no necesita ojos
Smoke On The Darkness by ~perrockero on deviantART
lunes
Las cosas divinas
Ya ves que suelo tentar a dios, retarlo, adorarlo, escupirlo y ponerle una vela apagada. Lo mismo pasa con el diablo, pero él no lo tomarlo tan a pecho. Ayer el poder del alcohol me dió unos versos que les dejo aquí.
¿Quién robó la virginidad de la serpiente?
¿Fui yo, dios, o el diablo?
Quizás fue el sacramento.
El sacramento se hizo propio de la tregua divina.
Y el perdón, cura dolorosa, se desbalaga en el pecado.
Los mares de un vientre se mueven para encontrar las paredes
Y las paredes se revientan para encontrar belleza y caos.
La espuma de sangre carece de ritual armonioso
Y sólo quedan las lágrimas, silencio inoportuno
Que invoca al frío.
Las llamaradas de frío llegan a desembocar
El enjambre de semen que ha de fecundar el tiempo.
De repente pienso y creo y digo y veo
La vejez es un dogma de vida
La juventud es añoranza de la muerte.
No es mofa de los cuentos... existen
Se creen verdaderos.
Yo vengo en calidad de dios
Vengo a presentar mi cuerpo calcinado en el pecado
Y me voy como demonio
¿Quién robó la virginidad de la serpiente?
¿Fui yo, dios, o el diablo?
Quizás fue el sacramento.
El sacramento se hizo propio de la tregua divina.
Y el perdón, cura dolorosa, se desbalaga en el pecado.
Los mares de un vientre se mueven para encontrar las paredes
Y las paredes se revientan para encontrar belleza y caos.
La espuma de sangre carece de ritual armonioso
Y sólo quedan las lágrimas, silencio inoportuno
Que invoca al frío.
Las llamaradas de frío llegan a desembocar
El enjambre de semen que ha de fecundar el tiempo.
De repente pienso y creo y digo y veo
La vejez es un dogma de vida
La juventud es añoranza de la muerte.
No es mofa de los cuentos... existen
Se creen verdaderos.
Yo vengo en calidad de dios
Vengo a presentar mi cuerpo calcinado en el pecado
Y me voy como demonio
viernes
Muy a lo lejos
Me creo en un cuarto de hotel. A lo lejos escucho el romper de las olas en la playa (muy a lo lejos, aquí el único mar que veo es el de gente pasar e ignorar). Hace el calor necesario y el viento reseco provoca más sed de la habitual. Se antoja un trago de cerveza helada con un cuarto de limón y seis granos de sal.
Me encuentro con las limitaciones de una imaginación desgastada. Es un hotel de Guadalajara. Es además un hotel bastante pintoresco para el precio. Escucho los autos ir y venir en busca del siguiente lugar para descansar mientras sus conductores buscan algo de alcohol y con suerte una fulana. Ya no sé distinguir si la sirena que escucho es de patrulla o ambulancia. Qué más da si es un mofle o un disparo; me despertó y me obligó a tomar la pluma. Intentaré describir lo que sucederá: Salgo de mi habitación para buscar algo de hielo para saciar el calor de la noche. En el camino me encuentro a un par de tipos en bata que salieron por los cubos para enfriarle los pezones a la prostituta (o prostituto, en mis narraciones no se discrimina a nadie) en turno. Trato de abstraerme en recordar que página del Final del juego es la última que leí ya que perdí el separador que compré cuando conocí a Marisela; un separador muy chistoso de un ratón tomando de la mano a una gata frente a los padres del ratón, el ratón dice <mamá, papá, ella es mi novia, nos conocimos por internet>. Llego a mi habitación y tomo el vaso, le pongo hielos, lo lleno hasta la mitad de tequila y medio completo con coca-cola.
A mitad del cigarrillo que se posa en el cenicero comienzo a desesperarme y se me agudiza el oído. En la habitación del lado izquierdo está un hombre como de cuarenta y tres años viendo en la televisión (a todo volumen) el partido que presenció hace unas horas en el Jalisco, bebe in six de Tecate mientras les grita groserías a los monitos dentro de la caja. Arde en furia porque perdió el Pachuca y desde allá se vino él.
En el lado derecho está otro hombre con una mesa plegable; está escribiendo, más que escribir llena unas hojas con letras (eso lo supongo por la velocidad con que lo hace). Se trata de un vendedor que viene desde Tijuana para hacer control en alguna sucursal de su empresa. Tiene prisa por irse; su hija se casa en dos días y quiere estar con ella. Quiere estar con ella porque quiere quedar bien frente a la familia del novio. Es el tipo de persona que pide un cigarrillo a pesar de que, claramente, tiene su propio atado en el bolsillo de la camisa. Esto últmo lo sé porque a mí me pidió uno. Cuando termine con su trabajo se pondrá a empacar las toallas y las fundas del hotel… quizás hasta la biblia que se acostumbra dejar en el cajón del buró, creo que todos los cuartos tienen una, no tengo la certeza porque no he revisado.
En el cuarto de enfrente hay un hombre efectivamente con su prostituta (digo que es suya porque ha pagado para poseerla unas horas). Él está arriba (en lo que quiero suponer es la posición del misionero) mientras ella ve un infomercial de algún aparato para bajar tallas. No lo necesita; tiene un cuerpo muy bien formado. A decir verdad tiene un cuerpo esplendoroso, casi comparable a la belleza de su rostro a pesar de lo demacrado que está. Por azares del destino terminó fumando crack unos años antes con un tipo que le prometió entregarle su vida… todo lo contrario. Ahora es un infomercial de unos zapatos mágicos que adelgazan y ella piensa con simpatía cómo se vería vendiendo su cuerpo con ese milagro puesto. Sigue gimiendo.
En un cuarto que no puedo ubicar hay una mujer con un ojo morado. Escapa de su marido golpeador. Acostada con su hijo de cinco años entre los brazos. El niño pretende dormir y no le queda más que sollozar por dentro y sentir la humedad en su cabeza por las lágrimas de su madre. A pocos kilómetros está el marido buscando a su mujer para prometerle que es la última vez que lo hace. La mujer reza no sé para qué carajos si terminara regresando con el hasta morir tal como su nene que se le fue hace unas semanas.
Arriba hay dos muchachos que rentaron la habitación para poder drogarse a gusto. Quién sabe con qué se estarán enganchando, tienen de todo allá arriba, bien pareciera Pánico y locura. Sólo puedo escucharlos balbucear cosas incoherentes.
Se me terminan los cigarrillos y el alcohol. Me dan ganas como de escapar. Miro a la ventana y se antoja tremendo saltar. Lo haré. Tomo mis cosas y doy una calada final al cigarrillo. Salto. No salió como esperaba… Es la desventaja de hospedarse en el primer piso. Qué más da. Empiezo a vagar por las calles de la ciudad. Llego a casa y empiezo a creer que estoy en un hotel.
|
sábado
Pues la cafeína...
La cafeína me traicionó otra vez. No esperaba que me espantara tanto el sueño pero qué puedo hacer.
Como pasa siempre me agarré vagando por la red y me encontre una historia que me gustó, la traduje y la puse en facebook. No tengo nada que hacer así que aquí también la pondré. Espero que les guste.
P.D. La foto la saqué de la misma página.
Un cazador salió en busca de una nueva presa. Sentía a su próxima víctima muy cerca, como si lo estuviera observando y tanteando sus pasos. Se hizo de noche y no estaba seguro de como regresar a casa. A lo lejos pudo ver una pequeña cabaña con una luz muy débil que aclaraba su interior. Al llegar notó la puerta abierta y esperaba ver a alguien dentro. La cabaña estaba vacía y decidió pasar la noche allí y explicarle al dueño cuando regresara. Cuando entró vió abundantes retratos en las cuatro paredes. Todos los retratos muy bien detallados y todos parecían observarlo y seguirlo con la mirada, algunos hasta parecían sonreír de manera macabra cuando los veía de reojo. Atemorizado por los cuadros decidió dormir boca abajo para evitar los ojos perturbantes. Amaneció y seguía solo dentro de la cabaña. Se alegró de estar solo al descubrir que no había ningun cuadro en la cabaña sino un sinfín de ventanas.
Como pasa siempre me agarré vagando por la red y me encontre una historia que me gustó, la traduje y la puse en facebook. No tengo nada que hacer así que aquí también la pondré. Espero que les guste.
P.D. La foto la saqué de la misma página.
Un cazador salió en busca de una nueva presa. Sentía a su próxima víctima muy cerca, como si lo estuviera observando y tanteando sus pasos. Se hizo de noche y no estaba seguro de como regresar a casa. A lo lejos pudo ver una pequeña cabaña con una luz muy débil que aclaraba su interior. Al llegar notó la puerta abierta y esperaba ver a alguien dentro. La cabaña estaba vacía y decidió pasar la noche allí y explicarle al dueño cuando regresara. Cuando entró vió abundantes retratos en las cuatro paredes. Todos los retratos muy bien detallados y todos parecían observarlo y seguirlo con la mirada, algunos hasta parecían sonreír de manera macabra cuando los veía de reojo. Atemorizado por los cuadros decidió dormir boca abajo para evitar los ojos perturbantes. Amaneció y seguía solo dentro de la cabaña. Se alegró de estar solo al descubrir que no había ningun cuadro en la cabaña sino un sinfín de ventanas.
domingo
Más vale tarde que mañana
Ahora que siento estar envenenado de mí, victima de Django (creo) quedo con la boca amarga y el corazón derrotado (le mando un mensaje a quien me diga de dónde saqué eso). ...Volviendo; tengo ganas de escapar y vagar interminablemente hasta las cinco del reloj que no traía.
Vagaba y buscaba disfrutar el frío (tenía mucho sin hacerlo) y como siempre traía cigarrillos y el teléfono con su reproductor. No voy a mentir y decir que caminé horas, no medí el tiempo. Sólo puedo decir que surgieron un par de canciones que quiero compartir. La primera es la que cante tres veces al llegar a casa (más vale tarde que mañana, Ale) y la segunda fue la que más disfruté en esa caminata nocturna. Espero y disfruten un poco.
No sleep no sleep no sleep no sleep
And no mad video machine to eat time
A city scene I can't explain
I won't smile, I'll blow this kiss away.
No one can stop the wind
Let's stop this useless laugh of uncomfortable silence
Vagaba y buscaba disfrutar el frío (tenía mucho sin hacerlo) y como siempre traía cigarrillos y el teléfono con su reproductor. No voy a mentir y decir que caminé horas, no medí el tiempo. Sólo puedo decir que surgieron un par de canciones que quiero compartir. La primera es la que cante tres veces al llegar a casa (más vale tarde que mañana, Ale) y la segunda fue la que más disfruté en esa caminata nocturna. Espero y disfruten un poco.
No sleep no sleep no sleep no sleep
And no mad video machine to eat time
A city scene I can't explain
I won't smile, I'll blow this kiss away.
No one can stop the wind
Let's stop this useless laugh of uncomfortable silence
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

