Ya se dejaba venir la noche. Se veía venir. Cerré los ojos.
Como ósculos rabiosos al amanecer
Deja que el agua se beba a sí misma
que calme la sed de tu sangre que hierve
Que quien se destaja en granos de nieve
Es alimento de la noche misma
Vuelve a ser cifra, obstinada brisa
de un reino sin dios del cual se reniegue
Mezcla sangre y licor y hazlos relieve
dentro de la piel que sigue prohibida
Todos tus jugos son parte del coctel
Que se derrama en la mesa, cual humo
que dejó derramar algún día Razel
Vuelves a ser la luz que yo consumo
Aquella que iluminó antes a Babel
La cual aún se enciende cuando te fumo
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